Sic transit vita humana

Ha cerrado para siempre Mastropiero, una tienda de música clásica y jazz, la única en realidad que había en Valladolid. Febrero se inicia con las nevadas, que serán noticia en todos los medios de comunicación y tema central de las conversaciones inanes de la gente, y el cierre de la tienda de discos, que recordaremos solo algunos.

Así es la vida. Mejor no nos lamentemos. “Non ridere, non lugere, neque detestari, sed intelligere” nos dejó dicho Spinoza. Así ha de ser. Sería demasiado fácil caer en el sentimentalismo de la nostalgia y clamar por un pretérito mejor, que nunca llegó a existir, porque aquí la música clásica ha sido cosa de élites, de pequeños grupos, pero no élites económicas ni de poder, no. Élites de gente que quería saber de esa expresión musical que llegó a dar obras como las sonatas para piano de Beethoven o las “Variaciones Goldberg.” Esto es, sí, elitismo, pero porque la mayoría prefiere la música simplona que programan en las radios o en los guateques o en los lugares de moda.

Sí que no seré yo el que entone el lamento porque se ha cerrado la única tienda de música clásica que había en Valladolid. A pesar de tener un auditorio con una programación estable, a pesar de tener un teatro dende hay varias representaciones de ópera cada año, en Valladolid no hay gente suficiente como para mantener una tienda de música. Es, sin duda, mucho mejor descargarse todo, mejor porque nos e paga, claro, y aquí la incultura musical, literaria, humanística en general, va unida a la creencia de que la cultura es gratis, y libre y para todos.

Que no lo es, claro, que para llegar a ser cultos hay que esforzarse mucho y estudiar mucho y dejarse de lugares comunes y charlas de bares. En otros países al bar se va a beber, en España vamos a aprender cultura y dar lecciones. Así nos va, claro. Los mejores escritores, aquí, son los costumbristas, loe mejores músicos, los del pasodoble tabernario.

Como sigamos así, la cultura de tan libre y tan al alcance de todos, va a ser transparente, por aquello de que llegará a no existir. Una tienda menos, un hito más en la destrucción del tejido cultural en España.

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