El antifascista, se motejó a sí mismo, orgulloso e inflado cual pellejo de vino

Leí semanas atrás esta frase: “Franco no se portó mal, hay que reconocerlo. Pese a las presiones que tuvo, no rompió las relaciones diplomáticas y comerciales con nosotros. No tocar a Cuba fue su frase terminante. El gallego supo habérselas. Que se portó bien, caramba”. Uno puede pensar que la dijo alguien que está en la cárcel por su oposición al régimen cubano, que es el régimen de los hermanos Castro (Raúl Castro ha heredado la jefatura de Estado de manos de su hermano Fidel nadie les ha pedido que dejen a la gente decidir el Jefe de Estado y el Gobierno. En fin…)

Vaya con el caimán antifascista, que, por lovisto, no lo era tanto. (Algunos ya lo sabíamos, todo régimen dictatorial es fascista, pero…) No me extraña entonces las loas encendidas a Cuba, la perla del Caribe, que lanzaba el director del Soria, Hogar y Pueblo en sus artículos creo que semanales. Fidel Carazo, se llamaba el director, falangista de esos que pensaban que Franco había traicionado la revolución.

Dos Fidel, dos revolucionarios y una masa hipócrita que jalea al “revolucionario”.

 

Anuncios