Educación, sí claro, sin esforzarnos.

He leído días atrás que los padres de no sé qué confederación de alumnos han exigido que a sus hijos no les manden deberes para hacer en casa. Esto lo han acompañado con una campaña, no sé si muy intensa, en las redes sociales, ese nuevo patio de vecinas y picota de gente honrada.

Esto demuestra que en España la educación como proceso de adquisición de conocimientos no importa lo más mínimo. Estamos a favor de la educación obligatoria y gratuita hasta los dieciséis, o hasta los treinta mejor, con tal de que el colegio, el instituto o lo que sea, nos libre de los niños durante ocho o más horas al día, y que al devolvérnoslos, no nos obligue a nada. Como dicen algunos padres, los niños han de ir al colegio a socializar.

El colegio es ahora no el lugar donde los alumnos adquieren conocimientos, sino que es un sustituto semanal del centro comercial. Allá van los niños pequeños a lugares llamados ludotecas mientras sus padres compran; luego, en la adolescencia van al cine o a la hamburguesería – o a la vegetarianería si los padres están concienciados socialmente – a pasar la tarde el sábado o el domingo. Ya algo mayores van a la discoteca, al pub o al antro del extrarradio donde amistar con sus colegas y demás.

Así, cuando algunos políticos dicen que en España la juventud habrá de emplearse en la hostelería, uno ha de rendirse a la evidencia. Si los padres no están dispuestos a que sus hijos se esfuercen en el colegio y en casa para aprender, lo que vamos a tener o tenemos ya, son ignorantes que han sido escolarizados al menos trece años.

¡Para eso que los dejen sueltos por la ciudad o el campo. En el prado y en los billares se está mucho mejor!

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Socorrer educando

Socorrer educando ha sido el lema de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País desde que en 1775 la fundara Carlos III. La Soceidad ha sido una institución civil empeñada en la mejora de España. Ha pasado buenos momentos y tambén ha tenido épocas oscuras, sobre todo cuando en España las libertades de expresión y de pensamiento estaban prohibidas, pero el ideal ilustrado — la idea de que una sociedad puede mejorar gracias a la instrucción de sus ciudadanos — ese ideal nunca lo ha perdido.

El Ateneo de Madrid también ha colaborado en la formación y difusión de las ideas en España. Su historia es tan ilustre como la de la Sociedad Económica. Por el Ateneo han pasado Manuel Azaña, José Ortega y Gasset, Antonio Cánovas del Castillo, Emilia Pardo Bazán. Organizan un sinfín de cursos, albergan tertulais abiertas a todo tipo de público, mantienen algunas cátedras; incluso tienen una colección de pintura que no es desdeñable. Algunos dicen que es un nido de rojos; pero en eso es igual que un antiguo profesor mío quien, en su ingnorancia, despachó a la Generación del 27 con un palmario: “Estos son todos unos comunistones”, y asís e explicó la molestia de leer a esos escritores, comprender lo que habían escrito y luego explicárnoslo a nosotros.

Ahroa ambas sociedades civiles pasan apuros económicos que amenazan seriamente su continuidad. No se crean que se debe a que allí hay colocados muchos paniaguados. El Ateneo da trabajo a 32 personas y la Real Sociedad a cuatrao. Tampoco está el problema en que los empelados tengas unas nóminas cercanas a lo que cobraban, y aún deben cobrar, los consejeros de las Cajas de Ahorro ahora nacionalizadas o los asesores que algunos alcaldes han contratado para sus respectivos ayuntamientos. Las subvenciones del Ayuntamiento de Madrid, de la Comunidad De Madrid y del Ministerio. En 2007 lo que el Ateneo recibía de Madrid (Ayuntamiento y Comunidad) eran 870.000 euros. A la Real Sociedad Económica el Ayuntamiento madrileño le dio el año pasado 55.000 euros y el Ministerio de Cultura 42.000.

Lo escandaloso es que no hay dinero para estas sociedades, que han cumplido y cumplen una extraordinaria labor educativa feura de las aulas, pero sí que lo hay para otras partidas. Por ejemplo, los asesores de los alcaldes. Es un tema que ya ha salido a colación en la prensa, que alguien me dirá que está ya manido. Puede que lo esté, o puede que haya gente interesada en ocultar algo tan vergonzoso. El Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, que por lo visto no tiene dinero para mantener estas dos sicedades, sin embargo, sí que tiene 11.952.873 euros para pagar asesores. LA Comunidad de Madrid se gastó el año pasado 897.000 euros en mantener el antiguo Hospital puerta de Hierro, cerrado desde que construyeran un nuevo edificio y trsladaran allí todo. La Comunidad mantiene el antiguo hospital con la excusa de que lo alquila para rodajes. El año pasado obtuvieron 101.614 euros de beneficio.

Las decisiones son políticas. Hay dinero para algunas partidas y no lo hay para otras. La educación es de las que no importan. A los niños hay que adoctrinarlos, enseñarles cuatro reglas aritméticas y las letras elementales. Con que sepan ahcer cálculos y sepan leer y escribir lo justo es suficiente. No hay interés en formarles para que entiendan el fundamento último de la Economía, del Derecho o de cualquier otra rama del saber.

“Socorre enseñando”, dijeron los Ilustrados.