Dos versiones, una fábula

 

Rana

Leemos por la tarde bellas fábulas de cuando éramos niños, o es quizás ahora cuando lo somos, al menos durante unas horas, y disfrutamos con la profunda ingenuidad. Luego, hablamos de lo leído. Es curioso que hoy los dos hayamos coincidido en la misma fábula: la de una princesa que encuentra una rana y lo convierte en príncipe, lo curioso es que ella dice que la besó antes de la metamorfosis y yo digo que esta ocurrió porque lo lanzó contra una pared.

Recordamos las historias según conviene a nuestros humores y la imaginación transforma lo sucedido, como cuando dentro de unos meses contemos a nuestros amigos nuestro periplo estival.

 

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