Satélites

DSCF7547.JPGEl viaje por excelencia es el viaje interestelar, el que hacemos en naves espaciales, cargueros intergalácticos, incluso en destructores imperiales, entre multitud de asteroides. Muchas noches de verano pilotaba un caza y cruzaba el universo desde un sistema a otro a través de una de las clandestinas rutas de los contrabandistas. Las rutas eran conocidas por algunos pilotos avezados que viajaban mercancías poco recomendables. Apenas estaban transitadas por su peligrosidad, era fácil encontrarse con piratas galácticos o con criaturas peligrosas que podían destruirte.

Soñaba también algunas noches con que conducía un Cadillac por entre las estrellas, camino de la fiesta del perro de luna. Allan Freed estaría allí esperando a todos los que esa noche quisieran acercarse mientras el espectro de Wolfman Jack rondaba por el lugar.

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