Enjaulados

pajaro

Los veranos la gente los piensa como un tiempo de movimiento, sin saber, como sabe el pájaro, que la libertad que asociamos con el estío es interna. El pájaro enjaulado sueña con el horizonte que nunca alcanzará, al contrario que el halcón peregrino que es ave de horizontes y quiebros. El enjaulado es un animal que conoce sus límites y dentro de ellos canta y hace su vida.

Estas son semanas de mucho viaje y mucho traslado, de norte a sur, de este a oeste, también de sur a norte y de oeste a este, pero el pájaro y el veraneante de interior permanecen en casa, en su jaula o en una habitación, disfrutando de las lejanas vistas del horizonte que nunca alcanzarán. Porque solo eso son los sueños.

 

 

 

 

 

De la falsedad de la lectura como peligro

Leo por ahí, en cuadernos, columnas y otros géneros periodísticos y ensayísticos que la lectura es peligrosa, que es una forma de subversión y rebeldía. Desconozco la edad de tales escritores aunque por lo que dicen andan aún por la adolescencia. Juan Goytisolo dijo, con total acierto que los escritores e intelectuales apenas pintan nada en la sociedad y que la lectura no supone peligro alguno para ningún gobierno. ¡Bien lo sabía él que luchó contra el franquismo!

Frente a esos rebeldes de columna teórica, quiero proponer otro punto de vista. Al hilo del libro de Tzvetan Todorov El triunfo del artista. El escritor no solo no es peligroso, el escritor es necesario en las sociedades totalitarias. En ellas el escritor difunde la propaganda del gobierno. Ya sea mediante premios literarios, conferencias, puestos oficiales, el escritor del régimen tiene privilegiadas tribunas a su disposición desde las que difundir su propaganda (o quizás sería mejor decir la propaganda estatal). En los regímenes no totalitarios, también suele haber este tipo de escritores. Es verdad que la propaganda ya no es del totalitarismo, lo cual convierte la comparación entre ambos escritores en algo imposible. Aunque haya quien no vea diferencias entre defender un gobierno democrático y defender otro totalitario, la realidad es que diferencias hay – pocas, argumentarán algunos – quizás, pero significativas porque diferencias regímenes donde la libertad individual existe y se protege de otros donde ni existe ni se protege, incluso donde se combate y se lucha por erradicarla. En cualquier caso, en las democracias liberales (¡las tristes democracias formales burguesas que permitían a los comunistas atacarlas cuando en las dictaduras comunistas el criticar el régimen dictatorial implicaba la cadena perpetua, el destierro o la pena de muerte!) hay escritores que se arriman al árbol del poder para conseguir ganancia, la inane ganancia de las prebendas oficiales que, una vez pasado el tiempo de ese gobierno, nadie recuerda, como tampoco nadie recuerda al escritor.

En fin, aunque el libro era una excusa, no está de más recomendarlo. Todorov, que sufrió, como tantos otros, la represión comunista, se instalo en Francia, una de las patrias de la Libertad, con el propósito de llevar a delante su carrera universitaria e intelectual, y dar cuenta de lo bueno de la Libertad y de lo malo de los regímenes totalitarios.

De viajes y bañeras

DSCF7366.JPGDe siempre nos ha gustado viajar, aunque sean viajes pequeños, aunque sean viajes inmóviles, de esos que llenas la bañera, esparces todos los juguetes por ella y colocas alguna foto de un lugar turístico, el que sea. Lo importante, no lo olvides, viajero, es el ánimo que tengas mientras estés sumergido en el agua rodeado de tiburones de plástico o patitos que hacen un ruido desagradable. Los viajes han sido, recuerda, momentos de descubrimientos, aunque ahora que todo está descubierto, el viaje es un momento de solaz en medio del simulacro.

Playa de interior

DSCF7355La playa está lejos, o eso nos dicen, equivocados, los que no saben que la playa está dentro, que solo hace falta un poco de imaginación y uno puede vivir la vida que Ceesepe vivía como capitán Achab retirado en una ciudad fantasmagórica como si fuera el decorado de un Blade Runner posmoderno y onírico (aún más onírico que el de la película).

La playa, para los que, varados en medio de los secos trigales de Castilla no viajamos, es una idea de playa con una brisa fresca, un cocotero y un daiquiri. A lo lejos, el sonido de las olas que rompen perezosas en la arena.

Para este viaje apenas se necesita nada: un sombrero rayado, una pared y un foco para hacer la foto que luego se pega en la pared con una chincheta.

Todo es frágil e inestable

Todo es leve e inestable: la vida, el cuerpo, el canto de los pájaros en las avenidas, los bulevares y las ramblas. Todo dura solo un instante aunque queramos creer que el tiempo no se detiene y todo continúa. Lo que ayer fue, mañana, esta misma tarde ha dejad de ser: “Fue sueño ayer, mañana será tierra”. Apenas un leve anuncio, un estremecimiento, y todo se ha desmoronado en un instante, antes incluso de que lo viéramos.

Todo pasa, nada queda, aunque el poeta soñara con un rastro en el tiempo, que la realidad desmiente, porque al final, el recuerdo se desvanece y su sitio lo ocupa el vacío. Como los muertos de hoy, como Will More, que falleció días atrás y era ya sombra desde hacía años.