Lo exótico

hotel-capsula-osaka-japon-01

 

Cuando hablo con conocidos sobre lo exótico, la gran mayoría confiesa que les gustaría viajar a África o a Sudamérica, sobre todo a las zonas del altiplano. Para ellos lo exótico y la aventura se resumen en las imágenes que hemos visto infinidad de veces de aldeas africanas, baobabs en medio de la sabana y masáis cuidando sus escuálidos rebaños.

Yo, sin embargo, pienso que lo exótico no está en las culturas menos desarrolladas. Están, por el contrario, en las más desarrolladas. El otro día vi un reportaje sobre Singapur. Sus calles, sus enormes edificios, los neones; al igual que en Japón, con sus rascacielos y sus pasatiempos que son de los más ajenos para nosotros, responden a la idea de lo exótico. Una idea que, por cierto, ya existía en el siglo XIX, la de una cultura distinta, difícil de comprender, con multitud de recovecos – lo que llevaría a una cierta ilegibilidad cultural que le hace seguir siendo a uno un extraño en ella – y un desarrollo tecnológico y artístico superior al nuestro.

Al fin y al cabo, los hoteles cápsula, que tantos calificarán como de los peores inventos consecuencia del capitalismo (no sé si el otro término de la comparación son los poblados de chabolas) son, para mí, ¡ay, subjetividad mía!, el culmen de lo exótico junto con las noches contemplando la ciudad iluminada desde lo alto de cualqueir rascacielos mientras en una habitación cercana, unas cuantas personas pasan la noche cantando en un karaoke.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s