Traducciones, equivalencias, naderías

Ocurre que me pierdo en las películas. Es cosa de los subtítulos. Escucho la película en su lengua original, cuando entiendo esa lengua, claro, y al tiempo voy comparando lo que dice con los subtítulos en español y en inglés o francés. Me puede la curiosidad de saber cómo se dicen las cosas – en concreto algunas expresiones idiomáticas, en otros idiomas, o me interesa saber cómo han traducido tal o cual frase. Así, cada dos por tres pierdo el argumento y no entiendosu evolución. En algunos casos, ayer por la noche, no importa mucho pues la película es previsible y ya intuyo, antes de que ocurra, por dónde van a ir los tiros. En otros casos, esta mañana, la crónica de la nada alargada de modo artificial que nos han inyectado se llevaba mejor con esos divertimentos lingüísticos.