Autobuses

A las ocho de la mañana ya es de noche, aunque por poco tiempo, pero noche oscura que en breve desaparece. Solemos ir los mismos a esa hora, aunque es verdad que los viernes algunos no cogen el autobús, no sé si porque cogen el coche, porque entran más tarde o porque ni siquiera van.

De entre los habituales uno de los que más me llama la atención – aunque procuro no mirarlo mucho para no levantar suspicacias – es un hombre de mediana edad que va leyendo algo en su teléfono. Esto no es infrecuente, claro, el número de lectores ha aumentado desde que pueden utilizar sus pantallas de teléfono o sus dispositivos electrónicos. Pareciera que el problema hasta ahora había sido que el medio no era el adecuado: la idea esa extendida, más extendida cuanto más falsa, de que el libro en papel no atrae la lectura mientras que el llamado libro electrónico favorece la lectura. Este hombre, como iba diciendo, suele leer en su teléfono, que, la verdad sea dicha, no tiene una pantalla muy grande. Una mañana, por casualidad, me senté detrás de él. Desde allí alcanzaba a ver lo que estaba leyendo. Eran salmos de la Biblia. Día tras día he intentado sentarme detrás de él o a su lado para poder ver lo que leía. En todos los casos eran pasajes de la Biblia, en su mayoría salmos, aunque no solo estos. Más tarde en otra línea encontré a una señora que también leía la Biblia en la pantalla de su teléfono. No sé nada de ellos, ni en qué trabajan ni si leen algo más aparte de la Biblia. (Algunos hubo en tiempos pretéritos, y no tan pretéritos, que solo leían la Biblia y tenían más que de sobra con ella.)

Ayer, de regreso a casa, a eso de las diez y media de la noche en una de las paradas, subieron unas doce mujeres y solo dos hombres. Entonces se me ocurrió que quizás haya quien, al leer esto, se anime a investigar si hay paradas a las que las mujeres son más proclives. ¿Hay una perspectiva de género a la hora de elegir la parada?, ¿esta elección está relacionada con los comercios, cafeterías o lugares de esparcimiento de las mujeres? Si es así, ¿cuáles son estos?, ¿influye el género en la elección de dichos lugares? Son muchas horas pasadas en el autobús sin dispositivo electrónico de lectura y, claro, la cabeza comienza a bullir por su cuenta con la menor excusa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s