Lo grotesco

El hombre elefante de la película de David Lynch, en general cualquier persona con el cuerpo deformado, los hombres autómatas de los siglos XVIII y XIX, los ciberorganismos de finales del siglo XX e inicios de este otro, algunas caricaturas, las sociedades que reflejan François Rabelais o Jonathan Swift con varios siglos de distancia, algunas pinturas de Francisco de Goya u otras surrealistas, el esperpento de Ramón María del Valle-Inclán y algunas novelas de Thomas Bernhard, algunos relatos de Edgar Allan Poe, de Joyce Carol Oates o Angela Carter; todas estas manifestaciones artísticas tienen en común que presentan una realidad distorsionada, como si fuera vista a través de una lente gruesa, cóncava y ondulada, realidad que es subjetiva aunque la presenten con el marbete contrario.
¿Por qué lo grotesco es una característica recurrente a lo largo de la historia?, ¿cuáles son las causas que motivan a escritores y pintores a introducirlas en sus obras?, ¿es un simple adorno o, por el contrario, cambia radicalmente el significado y el sentido de la obra?

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